Motivación, trabajo y compañerismo, pilares del éxito académico, según el Dr. Carlos Bravo, Premio Mª Eugenia Moreno 2016

30 Septiembre 2016

Esta noche, el Colegio de Médicos de La Región de Murcia celebra su 120 aniversario en el Auditorio de Congresos Víctor Villegas, donde se hará entrega de los Premios Hipócrates. Entre los premiados se encuentra el ganador del Premio Mª Eugenia Moreno a la mejor nota MIR de 2016, el Dr. Carlos Bravo Pérez, que como siempre será entregado por el presidente de la Fundación Mutual Médica, el Dr. Alejandro Andreu. En la siguiente entrevista, el galardonado por la mutualidad nos explica sus impresiones.

                                            Carlos Bravo 300  
                                               

Dr. Carlos Bravo

 
  Premio Mª Eugenia Moreno
Mejor Nota MIR 2016
 
                         Residente Hematología y Hemoterapia  
  HGUJ Morales Meseguer  
  La Región de Murcia  
  25 años  

 

¿Qué representa para ti la obtención de este premio?

Es para mí un auténtico placer y un honor recibir el Premio María Eugenia Moreno 2016. Siento un profundo agradecimiento hacia el Colegio Oficial de Médicos de La Región de Murcia y hacia aquellas personas que me han apoyado y guiado durante la carrera y el MIR, sobre todo mi familia.
Obviamente, estoy a favor de todas las iniciativas que reconocen y estimulan el esfuerzo y la constancia en el trabajo. Sin embargo, este premio tiene para mí un sentido especial, que va más allá del mero reconocimiento a un trabajo bien hecho. Esto es así por dos motivos. En primer lugar porque, después de siete años a ochocientos kilómetros de Murcia, de vuelta en mi tierra me siento acogido por quien más me importa y a quien quiero prestar mis servicios. Y, por supuesto, porque este premio sirve para recordar cada año la aflicción y el respeto que la profesión y la sociedad sentimos hacia la figura de la Dra. María Eugenia Moreno. No quería dejar pasar esta entrevista para manifestar mi repulsa hacia cualquier tipo de agresión que pueda sufrir el personal del sistema sanitario.

¿Qué consejo les darías a los recién graduados en Medicina, que en breve se presentarán al MIR para hacer la residencia?

En mi opinión, los estudiantes deben saber que no hay ningún secreto para el éxito académico, sino tres pilares básicos: motivación, trabajo y compañerismo. No sorprenderá a nadie afirmar que el trabajo es importante, pero la motivación y el compañerismo son igualmente fundamentales. La motivación es la gasolina del cerebro, es lo que le da sentido a nuestro trabajo y asegura nuestra constancia. El compañerismo, por su parte, consiste en no querer ser el mejor a toda costa, sino en dar lo mejor de nosotros mismos. Si solo buscas unas calificaciones brillantes, pero no tienes una mentalidad positiva y no eres un buen compañero, puede que saques matrícula de honor, pero habrás llegado al final del camino sin entenderlo.

¿Cómo ves tu futuro como médico? ¿Y el de tu generación de médicos?

Nuestro futuro como médicos es el futuro del sistema nacional, que es donde la mayoría de los médicos españoles desarrollan su actividad profesional. El sistema sanitario es único, pero está integrado por tres elementos distintos: pacientes (usuarios), profesionales (proveedores) y gestores. Su meta, la calidad, es compleja y presenta varias dimensiones, que pueden ser consideradas de forma independiente. Además, la importancia de dichas dimensiones de la calidad asistencial es relativa, y depende de la perspectiva de quien la valora. Para los pacientes, la calidad tiene mucho que ver con la adecuación de los servicios con sus necesidades y expectativas; para los médicos, en cambio, predomina la calidad científico-técnica, y para los gestores, la eficiencia. Por tanto, el futuro de nuestra generación pasa por garantizar la adecuación, calidad científico-técnica y eficiencia del sistema.
En relación a la eficiencia, el análisis económico del sistema sanitario español realizado en los últimos años ha revelado profundas deficiencias financieras, de productividad y de gestión; lagunas en las que podrían quedar anegados los propios principios que lo inspiraron. La población española está envejeciendo y, para evitar brechas de financiación, es necesario conciliar el crecimiento del consumo de servicios sanitarios y los recursos destinados al sistema.
La solución no pasa solo por una mera inyección de recursos, sino que también requiere una intervención vigorosa, una reforma estructural. Sin embargo, es más fácil decir esto que hacerlo. Desde luego, es primordial optimizar el uso de los recursos sanitarios disponibles y responsabilizar a todos los agentes del sistema: pacientes proveedores y gestores. En definitiva, el problema y la solución son complejos, pero hay que abordarlos con seriedad y debemos involucrarnos todos.